Cada niño, don de Dios a la
Tierra, y nueva esperanza para la humanidad...
Con razón, los niños se autoproclaman:
"EL FUTURO DE LA HISTORIA".
Pero agregan, por
lo que ven, por lo que sufren:
"NO NOS DESTRUYAN".
"Ustedes, niños de la calle, -
dice el Sínodo Americano de los Obispos (diciembre, 1997) -
soportan tan amargas dificultades; sufren... no
se dan cuenta que son abandonados, explotados;
de ustedes se abusa, se los empuja a una vida marcada por el delito..."
HO.PRO.ME.,
un hogar para los sin hogar, una fuente de cariño para los faltos de
amor,
un proyecto de vida para quienes carecen de horizonte y un gran deseo
de acercamiento y acogida...
Palabras del Señor: "Dejad
que los niños vengan a mí".